sos el individuo mas al pedo del mundo nùmero

4/12/09

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- Y contame qué sentís...
- ¿Que qué siento? Siento primero que nada no me divierte estar contándole cosas a una extraña, a alguien que vive alimentándose de los problemas del resto, a alguien que no suele poder arreglar su vida entonces intenta arreglar la de los demás, en vano, porque después de ese supuesto arreglo nacen otros problemas y creo que no se puede vivir yendo a la psicóloga. Y lo que realmente siento es odio. Odio hacia todos los que hacen que me sienta poco, triste, menos, frágil, diferente y muerta. Tal vez en realidad tengo que agradecerles por al menos estar enseñándome algo. Enseñándome a sufrir mis días en vez de a vivirlos, a sentir algo muy, muy profundo que lamentablemente no es amor. Si no todo lo contrario. O al menos eso siento cuando estoy tan débil y podrida de todo y todos como ahora. Siento que estoy odiando. ¡Y me aburre tanto tener que aceptar eso! Me divierte pensar que no conozco las cosas. Que todavía tengo toda una vida para aprenderlas. El amor, por ejemplo; saber que existe y no lo conozco me divierte como pocas cosas. ¡Pero saber que ya estoy conociendo el odio me deprime más que el mismo odio! De todas maneras me autoconvenzo diciéndome que no lo conozco, porque es más divertido así. Obvio, una vez más mi subjetividad le gana a la realidad. Qué me interesa. Lo que quiero expresarte a vos, persona que no significa nada en mi vida y que me obligan a venir, visitarla, y contarle de mis llantos, risas, enojos y estupidez mental, es que no puedo explicar con palabras ese sentimiento de odio, furia, ira, o como se lo quiera llamar. Esas ganas de matar o que me maten. De gritar o que me griten para tener todavía más razones para odiar. De dormir, de llorar, de taparme la boca para dejar de decir cosas que no quiero. O que sí quiero pero no quiero quererlas y entonces me quiero tapar la boca. Esa sensación que se apodera de mi cuerpo cada segundo, en estos últimos tiempos. Esa soga que atraviesa mi cuello y por más que me ahogue intento poder seguir respirando. ¿Para qué? Si sos tan sabia y sabés tanto de la mente humana explicame para qué decido hoy seguir respirando si cada vez que inhalo sufro y me canso más de esto. Explicame por qué decido inconcientemente eso si en realidad me quiero ir muy lejos, sola, y no volver. O aprender que la soledad es peor que todo esto y tener muchas ganas de volver y empezar a valorar eso que todos dicen que tengo y que no lo disfruto, no lo vivo, lo sufro, no lo quiero.
- Bueno, se acabó el tiempo, nos vemos en la próxima sesión.

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