sos el individuo mas al pedo del mundo nùmero

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4/1/14

Pero vos decime que si.
Si.
No, no es ese el si que quiero.
Si. ¿ Así?
¿Sabes lo que pienso?

Y ahí me cague para siempre la vida.

16/11/13

No, no creo en el destino. Alguien dijo por ahí que creer en el destino es ser cobarde, y no estuvo tan errado (si, yo determino en este caso que no lo estuvo). El destino es la excusa perfecta para no hacerse cargo de lo que uno hace o deshace. Es la excusa perfecta para no involucrarse, el destino siempre tiene la culpa. Esto quita los méritos también en el caso de aspectos positivos. Esto demuestra que la gente me sigue rodeando, no me deja pensar, perdían. Volviendo al destino, uno es responsable de lo bueno y de lo malo, uno construye segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, lustro a lustro, década a década, siglo a siglo, milenio a milenio. Aunque dudo de estas últimas dos aseveraciones, porque hasta ahora nadie vivió lo suficiente como para hacerse cargo de eso.

13/6/13

Es raro. De repente caigo en la realidad, esto es algo definitivo. O sea, me encuentro con la realidad, pero eso no quiere decir (para nada) que sepa como asimilarla. Que mierda hago ahora? La puta madre! Cuando tenes que empezar todo de cero te das cuenta de lo inconsciente que fuiste antes. (de otra manera sabrías que hacer). No se que mierda hacer, no se donde estoy parada. Oh dios! Oh dios! (hiperventilación). La mente de un ser humano es demasiada carga para una sola persona. Estoy sola. S o l a. Es rarísimo. Es decir, todavía están mis progenitores, pero ya no tengo a nadie de mi línea generacional (para que se entienda). No tengo a nadie con quien salir a la calle, no tengo razones por salir a la calle que estén fuera de la escuela, y dentro de seis meses cuando se termine, no voy a tener verdaderas razones para salir a la calle. Capaz que una que otra vez, pero, por puras relaciones burocráticas. Y que haces cuando no tenes razones? Tengo miedo, el verano siempre me dio miedo. Tengo miedo a la depresión supongo, y aunque siempre revive intermitentemente durante el resto del año, la del verano es una fija. Tengo miedo. Tengo miedo. Tengo miedo. Tengo miedo. Y me faltan razones para todo lo demás.